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Proyección de efectivo a 13 semanas: cómo armarla y revisarla cada semana

efectivo scaling up Nov 06, 2026

En una frase: la proyección de efectivo a 13 semanas es una tabla que estima, semana por semana, cuánto dinero va a entrar y salir durante el próximo trimestre, y muestra con tiempo la semana en que la caja se aprieta. En Scaling Up se trabaja dentro de la Decisión de Efectivo y se revisa en el ritmo semanal del equipo.

Un gerente general revisa el estado de resultados del mes y ve utilidad. El viernes siguiente, el contador le avisa que no alcanza para la planilla de la quincena. El dinero existía en facturas por cobrar y en un pedido grande al proveedor, pero nadie había puesto las fechas en una misma hoja. Esa hoja es la proyección de efectivo a 13 semanas.

Qué es una proyección de efectivo a 13 semanas

Es un pronóstico de caja de corto plazo, en semanas y en efectivo real. Cada columna es una semana; cada fila, un cobro o un pago con su fecha probable.

Se diferencia del presupuesto anual en tres cosas. Trabaja con la fecha en que el dinero entra o sale de la cuenta. Mira solo el próximo trimestre. Y se actualiza cada semana, agregando una semana nueva al final para que siempre haya 13 por delante.

Trece semanas son un trimestre. En Scaling Up el plan se ejecuta por trimestres, con prioridades trimestrales, así que la proyección cubre el mismo horizonte que el equipo ya está gestionando.

Por qué 13 semanas y no un mes ni un año

Porque es el horizonte donde todavía puedes hacer algo. Una proyección de un mes avisa tarde: cuando ves el hueco, ya no hay tiempo de negociar. Una de un año pierde precisión semana a semana y nadie la cree.

Con 13 semanas ves venir la semana difícil con dos o tres meses de margen. Eso alcanza para adelantar un cobro, mover una compra, negociar un plazo con un proveedor o abrir una línea de crédito antes de necesitarla. El banco presta mejor cuando el gerente llega con la tabla en la mano y semanas de anticipación.

Cómo armar la proyección paso a paso

  1. Saldo inicial. El efectivo disponible en bancos el lunes de la semana 1.
  2. Cobros por semana. Toma las cuentas por cobrar de hoy y asigna cada factura a la semana en que, por historial, ese cliente paga. Agrega las ventas nuevas esperadas con sus días de cobro reales.
  3. Pagos por semana. Proveedores según sus plazos, planilla en sus fechas, alquileres, impuestos, cuotas de préstamos y cualquier compra grande ya decidida.
  4. Saldo final. Saldo inicial más cobros menos pagos. El saldo final de una semana es el inicial de la siguiente.
  5. Mínimo de caja. Define el colchón que la empresa nunca debe perforar y márcalo en la tabla.

Un ejemplo con números redondos e ilustrativos, las primeras cuatro semanas de una distribuidora con mínimo de caja de Q300,000:

Semana Saldo inicial Cobros Pagos Saldo final
1 Q600,000 Q220,000 Q190,000 Q630,000
2 Q630,000 Q180,000 Q340,000 Q470,000
3 Q470,000 Q200,000 Q300,000 Q370,000
4 Q370,000 Q190,000 Q350,000 Q210,000

La semana 2 lleva planilla y la 3 un pedido de temporada. La semana 4 perfora el mínimo por Q90,000, y la empresa lo sabe con tres semanas de anticipación. Puede pedir a dos clientes grandes que adelanten un pago, partir el pedido de temporada o pactar con el proveedor un pago a 45 días.

Cómo leerla cada semana con el equipo

La proyección sirve cuando se revisa con la misma disciplina que las ventas. Se actualiza el lunes con los cobros y pagos reales de la semana anterior, y se mira en la reunión semanal del equipo de liderazgo.

Tres preguntas bastan en esa revisión:

  • ¿Qué semana es la más baja y por cuánto queda sobre el mínimo?
  • ¿Qué se desvió la semana pasada entre lo proyectado y lo real, y por qué?
  • ¿Qué decisión de esta semana mueve la caja: un cobro que perseguir, una compra que mover, un pago que negociar?

Con el tiempo, comparar lo proyectado contra lo real enseña qué clientes pagan cuando dicen y cuáles no. La proyección se vuelve más precisa porque el equipo aprende de sus propias desviaciones.

Delta Air Lines en 2020: la caja medida día por día

El caso muestra qué cambia cuando la dirección mira la caja con frecuencia corta y le pone meta. En el segundo trimestre de 2020, con la pandemia, los ingresos ajustados de Delta cayeron 91% frente al año anterior.

La empresa empezó a medir y reportar su quema de efectivo diaria. Según su comunicado de resultados, la redujo más de 70% desde finales de marzo, hasta un promedio de 27 millones de dólares diarios en junio; el promedio del trimestre fue de 43 millones. Se fijó la meta de llegar a quema cero para fin de año, bajó 53% sus gastos operativos ajustados y cerró el trimestre con 15,700 millones de dólares de liquidez. También renegoció sus créditos para que las condiciones se midieran por liquidez.

Fuente: Delta Air Lines, comunicado de resultados del trimestre de junio de 2020 (14 de julio de 2020), anexo 99.1 del Formulario 8-K ante la SEC.

Delta es una corporación enorme en una crisis extrema, y una empresa mediana no opera con esos números. Lo que enseña sirve igual: cuando la caja se mide en periodos cortos y tiene una meta visible, las decisiones de costos y de financiamiento se toman a tiempo.

Así trabajamos la proyección de efectivo en ALLAGIS

La trabajamos como parte de la Decisión de Efectivo y del ritmo de reuniones. La proyección la arma finanzas, pero la revisa el equipo de liderazgo completo, porque los cobros los mueve ventas, las compras las decide operaciones y los pagos los negocia compras.

La conectamos con dos herramientas. El Ciclo de Conversión del Efectivo explica por qué la caja se aprieta: cuántos días tarda en volver cada quetzal. El capital de trabajo dice cuánto efectivo pide el crecimiento del año. La proyección a 13 semanas baja esas dos cifras al calendario del trimestre.

Nuestra postura: el saldo de la semana más baja de la proyección entra al tablero de KPIs como un número más, con dueño, junto a las ventas y la utilidad.

Errores comunes con la proyección de efectivo

  • Proyectar con fechas de factura. La caja se mueve cuando el cliente paga, y eso suele pasar semanas después de facturar.
  • Suponer que todos los clientes pagan a tiempo. Para cada cliente grande se usa su historial real de pago.
  • Armarla una vez y guardarla. Sin actualización semanal se vuelve vieja en un mes.
  • Olvidar los pagos que no son mensuales. Impuestos trimestrales, aguinaldo, bono 14 y cuotas anuales son los que más sorprenden.

Lo que puedes hacer el lunes

  1. Arma las primeras cuatro semanas con el saldo de bancos de hoy, las cuentas por cobrar y los pagos ya comprometidos.
  2. Define tu mínimo de caja y marca la primera semana que lo perfora, si existe.
  3. Pon la revisión en la reunión semanal del equipo de liderazgo y agrega una semana al final cada lunes hasta completar 13.

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Sigue profundizando

Si hoy tuvieras que decir cuál es la semana más apretada del próximo trimestre, ¿lo sabrías sin abrir el banco?

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José Muñoz, fundador de ALLAGIS y Senior Coach de Scaling Up.

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